Las Cartas de Emilia

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sábado, 25 de febrero de 2012

#20 . #21

Mis últimas cartas en Europa estaban destinadas a ser en París, lastimosamente, al parecer, ha ocurrido un accidente. 

Quise poner en práctica un nuevo procedimiento de dejar las cartas, quería desvincularme un poco más del posible destinatario y por eso decidí que alguien más las dejara por mi. Así que mandé las cartas por correo a los piesitos que aparecen en una de las fotos más abajo, con la intención de que ellos las dejaran por calles, metros, restaurantes, pastelerías parisinas... pero ya han pasado dos semanas y las cartas aún no llegan. Así que he perdido parcialmente la esperanza de que estas cartas sean dejadas en algún lugarcillo de París. Supongo que su estaban a ser olvidadas de otra manera. 

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My last letters in Europe were meant to be in Paris, painfully, I think there has been an accident.

I wanted to try a new procedure when it came to leave the letters, I wanted to be even more distant from the person who may find it, so I sent the letters via mail to those beautiful feet from the picture below. 

That person was meant to leave the letters wherever he felt like, metros, streets, small parisians restaurants... However, it seems that aint going to happen, because it has been over 2 weeks now since I sent them and well, they havent arrived.

By now, I think they are lost in some little place in the mail office... I have partially lost my hope in them arriving to Paris. Well I guess they were meant to be forgotten in another way. 














lunes, 1 de agosto de 2011

#8

Yo crecí en la selva bajo amaneceres de todos los colores, cubriéndome en las sombras de gigantescos árboles y jugando con cada gota de lluvia.  
Pasé mi infancia a orillas de muchos ríos esperando a un bufeo o a una sirena, intenté perderme en bosques para ver si el chullachaqui me encontraba y aprendí a silbar solo para ver si el tunchi me llevaba. 
Me recostaba en los pastos para oler la selva, para ver un cielo azul lleno de todas las formas. Esperaba la noche sentada y con paciencia, sólo para cubrirme con su sábana de estrellas.
Un día se me ocurrió que era hora de probar la selva, de tenerla dentro y llevarla conmigo a dónde fuera. Así que fui en su búsqueda una noche hermosa de tormenta, por mi garganta bajó la vida y me eché tranquila a esperarla. 
No se cuánto tiempo pasó cuando sentí que debía levantarme, pero fue en ese momento que supe que ella estaba conmigo, me hizo seguirla por bosques de ojos, pasé sobre lagunas con miles de colores y me encontré con un puma con capa y corona, el me la presentó. Después de tanto esperar estaba ahí viéndola, tan grande ella, enraizada a mi. Me hizo sentirla y me dijo que no la dejara. 
Ahora camino lejos, estoy en otra selva. Pero adonde vaya la llevo conmigo, porque en mis manos están marcadas sus raíces y por mis pies sube su energía. 
Yo se ahora que con ella no me pierdo, por eso no debo olvidarla, porque hacerlo sería perder parte de mi esencia. 


Búscala. 
Emilia



"Tantas y tantas existencias oyes, tanta callada sabiduría escuchas cuando escuchas la selva"
"Y más que nada suenan los pasos de los animales que uno ha sido antes de humano, los pasos de las piedras y los vegetales y las cosas que cada humano ha sido. Y también lo que uno ha escuchado antes, todo eso suena en la noche de la selva..."
"... Dentro de uno mismo suena, en los recuerdos lo que uno ha escuchado a lo largo de la vida, bailes y pífanos y promesas y mentiras y miedos y confesiones y alaridos de guerra y gemidos de amor..."
"...Historias ciertas, historias de mañana..."
(Las tres mitades de Ino Moxo y otros brujos de la Amazonía - César Calvo)


alguna ventana de miraflores

miércoles, 22 de junio de 2011

#7

He empezado un viaje. Hasta ahora voy en desorden. Piso los andes y sus montañas por una semana, para luego nadar en aguas del amazonas en la siguiente. Ahora retorno a una ciudad gris, sin cielo amigable, pero se que sólo es para continuar mi vuelta al mundo. 
Sin destino prederteminado. 





La vuelta al mundo





martes, 3 de mayo de 2011

#6

Hoy, no se qué día será, pero hoy que usted encuentra este documento, espero que su oficina meteorológica no le pronostique tristezas, ni cóleras de medio día. Espero que sea lo contrario, que por ahí se encuentre la alegría de una sonrisa, de una mirada de un o una desconocida. Y si todo va contra un buen día, pues camine distinto y busque el clima que mejor le calce. Busque, mire, abra los ojos, escuche cauteloso, que en los detalles quizá puede que aprenda algo nuevo, de repente en lo cotidiano descubra lo que tanto buscaba. Quizá. Este documento no pronostica. Así que haga lo que le plazca, porque de usted depende el día de hoy. 


Att. 
Emilia 





13
dentro de nosotros hay como una oficina meteorológica que emite cada mañana su parte sentimental: estaremos contentos, sufriremos, cólera al medio día,etc. 
Y hacia esa predicción avanzamos temerosos o confiados. Oficina falaz, tan volandera como la que profetiza el clima:la tarde de la que esperábamos tanto júbilo se cubre de pronto de una insoportable tristeza. Pero también cómo alumbra esa noche auguralmente lúgubre la sonrisa de la desconocida. 
(Julio Ramón Ribeyro)